SIETE FORMAS DE AHORRAR EN TU FACTURA DE LA LUZ

ER |Foro para la Electrificación ha elaborado siete recomendaciones dirigidas a ayudar a los consumidores a hacer frente a la actual situación de encarecimiento de los precios en los mercados energéticos. Eficiencia energética, autoconsumo, tarifas y sistemas de control del consumo, climatización, eliminar consumo fantasma, consumo responsable en el hogar y Transporte y movilidad son las recomendaciones de esta plataforma formada por asociaciones representantes de distintas áreas de actividad del sector energético español.

Siete formas de ahorrar en tu factura de la luz

El Foro para la Electrificación, una plataforma formada por asociaciones representantes de distintas áreas de actividad del sector energético español, presenta una batería de medidas y recomendaciones dirigidas a ayudar a los consumidores a hacer frente a la actual situación de encarecimiento de los precios en los mercados energéticos. Estas recomendaciones están en línea, además, con las medidas que «se deberán tomar para afrontar la transición energética, que aportará no solo los beneficios en términos medioambientales, sino que también significará una reducción en el coste de la energía eléctrica en los hogares», según informa el Foro.

«Ante la situación de encarecimiento que vivimos es importante tanto el ahorro energético como la mejora en eficiencia energética. Dos conceptos distintos pero claves en la situación actual y en el proceso de transición. El ahorro energético supone cambios en nuestros hábitos para reducir el consumo, mientras que la eficiencia energética se refiere a los productos y procesos para conseguir la optimización de la energía que consumimos. Actuar en ambos aspectos es clave para la transición que estamos comprometidos a acometer y para conseguir un consumo más responsable que reduzca el gasto en nuestros hogares»

1. Eficiencia energética

Los electrodomésticos eficientes están identificados con la etiqueta A, pero también las viviendas y edificios deben serlo. Es importante, tanto para particulares como para comunidades de vecinos, consultar los programas de ayudas nacionales, autonómicos y locales, para la rehabilitación y mejora de la eficiencia energética de inmuebles y viviendas. Es un factor que impacta directamente en la factura, ya que la mejora en aspectos como los aislamientos y los sistemas de calefacción y climatización e, incluso, la instalación de sistemas de autoconsumo, son factores que reducen significativamente la factura de todos los hogares.

2. El autoconsumo

Cada vez son más las facilidades y alternativas disponibles para contar con sistemas de autoconsumo. Además de las ayudas públicas para la instalación en los propios inmuebles, ya se comienzan a comercializar soluciones en remoto que permiten, por ejemplo, el autoconsumo de energía de origen fotovoltaico, aunque el usuario no disponga de una casa adecuada para la instalación. Una aportación cada vez mayor de las energías renovables al sistema contribuirá a bajar el precio de la electricidad, «por lo que es el momento perfecto para que todos los consumidores se planteen cómo poder sumarse al autoconsumo».

3. Tarifas y sistemas de control del consumo

Es un momento ideal para revisar la potencia eléctrica contratada, ajustarla a las necesidades reales de consumo y confirmar si la tarifa PVPC o la de precio fijo es la más interesante para el hogar. Reducir la potencia contratada cuando es más de la que se usa es una buena oportunidad de ahorro, ya que se dejará de pagar por lo que no se necesita. La nueva tarificación supone también una respuesta a los nuevos usos eléctricos, permitiendo la posibilidad de contratar mayor potencia en los momentos que se necesita a un precio menor para el uso de las bombas de calor o la carga de vehículos eléctricos, por ejemplo. La tecnología actual de redes y contadores inteligentes y los sistemas de control del gasto ofrecen a los consumidores una visibilidad sobre cómo están consumiendo y les permite tomar decisiones prácticas para mejorar su economía doméstica y evitar sorpresas indeseadas cuando llega la factura.

4. Climatización

Electrificar, además de redundar en la descarbonización de la sociedad y eliminar significativamente las emisiones contaminantes, facilita a los consumidores cada vez más oportunidades de ahorro. Los sistemas como la aerotermia ofrecen más control sobre el gasto y una rápida amortización de la inversión, gracias a los planes de ayudas públicas para potenciar la electrificación de hogares y empresas.

5. Eliminar consumo fantasma

Prescindir del consumo que generan los aparatos en «modo espera» o «stand by» supone un mayor ahorro del que parece. Se habla de este gasto desde hace mucho, pero ni se ha superado, ni es irrelevante. Según el Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) este gasto representa más del 10% del consumo energético total de la vivienda. Es decir, apagar correctamente los aparatos eléctricos cuando no están en uso ahorra un 10% de la factura a cada hogar.

6. Consumo responsable en el hogar

Es el momento de prestar atención al modo en que se usan los electrodomésticos, y maximizar el uso de los que más consumen, como la lavadora y el lavavajillas, ya que el 80% de su gasto se origina al calentar el agua, por lo que es importante usarlos siempre cuando estén llenos. Pero también es importante concentrar el uso de energía en las zonas más habitadas y tener en cuenta los aparatos más pequeños, como las lámparas. Comprobar las bombillas del hogar es importante porque, por ejemplo, las bombillas LED llegan a reducir el consumo alrededor de un 80% frente a las tradicionales.

7. Transporte y movilidad

La electrificación de los vehículos otorga independencia del petróleo y reduce las emisiones, y se promueve con ayudas para la compra de coches eléctricos, puesto que para 2035 el compromiso es que todos los automóviles nuevos que se comercialicen en Europa deberán ser de cero emisiones. Para la carga de estos vehículos es más importante que nunca tener en cuenta los tramos más baratos de la tarifa eléctrica. Los vehículos con motorizaciones tradicionales también pueden tomar medidas como reducir 10km/h la velocidad en carreteras y autopistas para reducir el consumo de combustible. Otras soluciones como el vehículo compartido contribuyen, también, a reducir los gastos para el usuario, así como optar siempre que sea posible por el tren u otras alternativas de transporte público.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.